Los Mejores Chistes de Pepito

Los chistes de Pepito son muy queridos y conocidos en todo el mundo. Eso sí, cada país tiene su propia forma de llamarlo. Por ejemplo, en Latinoamérica podemos encontrar que se llama Jaimito, Benito, Toto o Pierino.

Pepito es el protagonista de infinidad de chistes donde suele interpretar de forma errada lo que dicen los adultos ocasionando malentendidos y situaciones graciosas. Es muy conocido por hacerles la vida imposible a sus profesores, usar lenguaje soez y ocasionalmente hacer referencias sexuales. Todo un pequeño diablillo.

Dado lo impredecible que son los niños, este tipo de chistes sencillos, cortos y que todo el mundo entiende sin mucho contexto, son un gran arsenal para agregar a tu repertorio de chistes. Esperamos que los disfrutes

Cosas más importantes

La mamá de Pepito le pregunta:

Pepito ¿Cómo te fue este semestre en la escuela?

A lo que él responde:

Bueno mamá, lo importante es que tengo muy buena salud.

Un asunto para otras personas

Pepito caminaba por la plaza del pueblo. Donde el alcalde lo ve y le pregunta:

– Pepito, ¿A dónde llevas esa vaca?

– La llevo con los toros para que la monten-responde Pepito.

– ¿No debería ser tu padre quien se encargará de eso?-pregunta el Alcalde.

Después de pensarlo por un rato, pepito sacude su cabeza y responde:

– Nah, yo creo que eso es mejor que le dejemos eso a los toros.

Pidiéndole a Dios

Maestra: Pepito, ¿Por qué estas rezando en clases?

Pepito: Es que mi mamá me enseño a orar antes de ir a dormir.

Una mano amiga

Pepito, ¿por qué esta llorando tu hermanita?

– Porque la ayude.

– ¡Pero eso es algo bueno! ¿Con que la ayudaste?

– La ayude comiéndome su chocolate.

Primera plana

– ¿Cómo te fue en la escuela Pepito?

– No quiero hablar de eso ahora mamá. Además, igual lo vas a ver más tarde en las noticias.

Es algo justo.

Pepito le pregunta a su maestra:

– Srta. Roberta, ¿se me puede castigar por algo que no he hecho?

La maestra sorprendida le contesta:

– Claro que no Pepito. Eso sería algo muy injusto.

Aliviado, Pepito le dice:

– Bien Srta. Roberta, lo siento, pero no hice mi tarea.

Hace mucho tiempo…

Pepito le pregunta a su mama:

– Mamá, todos los cuentos de hada comienzan con “Hace mucho tiempo en una Tierra muy, muy lejana”

– No cariño-dice la madre, algo estresada-algunas veces comienzan con “Tengo mucho trabajo en la oficina esta noche, no me esperes despierta.”

Significados incorrectos

Maestra: ¡Es la cuarta vez que llegas tarde a clases esta semana Pepito! ¿Sabes lo que eso significa?

Pepito: Que ya estamos a jueves, señorita Ramos.

Calladito te ves más bonito

Después de la escuela dominical, la maestra deja a los niños dentro de la iglesia y le recuerda:

– Todos deben permanecer en silencio cuando estén en la iglesia ¿Saben por qué deben hacerlo? 

A lo que Pepito responde:

– Para que no despertemos a todos los que se quedan dormidos durante la misa.

Una buena comida

Durante la escuela dominical, la maestra le pregunta a Pepito:

– Pepito, dime la verdad, ¿Dices tus oraciones antes de comer?

A lo que Pepito responde con orgullo:

– No señorita, no tengo necesidad de hacerlo, mi mamá si cocina muy bien.

Haciendo de las suyas

Pepito ¿tú crees en el Diablo?

– No claro que no. Es como con Papa Noel. Yo sé que en realidad es mi papá.

Errores del idioma

La maestra de castellano escribe una oración incorrecta en el pizarrón: “He tenido no nada de diversión en meses”  Luego le pregunta a la clase y les pregunta:

– Muy bien clase ¿como deberíamos corregir esto?

A lo que pepito responde:

– Yo creo que debería buscarse un mejor novio.

Regalos increíbles

A pepito le preguntan: ¿Qué vas a querer para tu cumpleaños?

A lo que responde:

– Quiero unos tampones por favor.

– ¿Tampones? ¿Por qué querrías tampones para tu cumpleaños?

– Es que vi una publicidad en la TV que decían que con un Tampón podías ir a nadar, andar en bicicleta y hacer deporte sin que nadie lo noté.

Evadiendo un castigo severo

La mamá  de Pepito estaba cansada de mandarlo a la cama así que lo amenaza diciendo:

– Pepito, si escucho una vez  más la palabra “Mamá, quiero esto, mamá, quiero aquello” ¡estarás en graves problemas! No quiero escuchar la palabra mamá de nuevo esta noche ¡Ahora vete a tu habitación!

Luego de pensarlo un rato, Pepito le dice en voz baja:

– Me puede dar un vaso con agua, Sra. García.

Apoyo moral

La maestra estaba tratando de poner en práctica  su preparación en psicología. Pidiéndole a toda esto:

– Muy bien, si alguien piensa que es un tonto, ¡póngase de pie! Por favor.

Después de unos segundos, Pepito se pone de pie. Anonadada, la maestra dice:

– Pepito, ¿tú crees que eres un tonto?

– No señorita, pero me dio penita ver que usted era la única que estaba de pie.

Cumpleaños compartido

La maestra le pregunta a Pepito:

– ¿qué edad tiene tu padre, pepito?

-Tiene la misma edad que yo. – responde Pepito.

– ¿Como puede ser eso posible? – contesta la maestra sorprendida.

– Bueno, el se volvió un padre el día que yo nací.

El que no sigue consejo…

Pepito estaba haciendo morisquetas en la escuela cuando la maestra se le acerca y le dice:

– Sabes, cuando yo tenía tu edad y hacia muchas morisquetas, mi papá me dijo un secreto. Me dijo que cuando haces muchas morisquetas, tu cara se queda así y terminas siendo muy feo.

Después de quedarse callado y pensativo, Pepito le responde:

– Bueno, al menos a usted se lo advirtieron.

Sumas que no dan

Maestra: Si tienes 200 pesos y le pides a tu papá 100 pesos, ¿Cuántos pesos tienes al final?

Sin dudarlo, Pepito contesta:

– 200 pesos.

La maestra enojada:

– Vamos Pepito, tu sabes cómo contar bien.

– Si se contar bien, pero también conozco bien a mi papá.

Siguiendo la tradición familiar

La maestra le pregunta a su clase:

– ¿Qué les gustaría ser cuando crezcan?

A lo que Pepito se apresura a contestar:

– Yo seguiré los pasos de mi padre, volviendo un policía.

La maestra dudosa le dice:

– Yo no sabía que tu padre era un policía.

– Bueno, no lo es-explica Pepito- Es un ladrón.

¿Coincidencia? ¡No lo creo!

Durante una clase de castellano, la maestra pregunta:

-¿Puede alguien darme un ejemplo de la palabra “COINCIDENCIA”?

Pepito se levanta y contesta:

– Pues, mi mamá y mi papa se casaron el mismo día, señorita.

Cambio de planes

Maestra: Pepito dinos: ¿A dónde se fue tu padre en un viaje de negocios?

Pepito: Lo enviaron a Yachihuacaltepec.

Maestra: Que interesante. Ahora dinos como se deletrea el nombre de esa ciudad.

Pepito: Oh, acabo de recordar que en realidad lo enviaron a Veracruz.

La Moraleja

Un día al finalizar la clase, la maestra de Pepito les pide a los alumnos que traigan para la siguiente clase, una historia que concluyera con una moraleja. Al siguiente día la maestra pide un voluntario para que cuente su historia.

La pequeña Susana levanta la mano:

Mi papa tiene una granja y todos los domingos cargamos el camión con huevos y conducimos al pueblo para venderlos en el mercado. Bueno, un día chocamos contra un tronco en el camino y todos los huevos volaron por el aire y cayeron en el camino.

Cuando la maestra le pregunto la moraleja de la historia, Susanita contesto:

No pongas todos tus huevos en la misma cesta.

Después le tocó a Pepito:

Mi tío Teodoro es un piloto de que fumiga campos de cultivo, pero muchos de estos campos están invadidos por los carteles de la droga. Un día, su avión se estrelló en un terreno baldío. Logró salir antes de que se incendiará con solo una botella de tequila, su revólver y un machete. Mientras esperaba ser rescatado, procedió a beber su tequila. De la nada, se vio rodeado por 10 hombres del cartel con actitud hostil. Le disparó a 6 con su revólver pero ¡se le acabaron las balas! Así que sacó su machete y mató a 3 más. En ese momento, el mango de su machete se rompió y tuvo que matar al último hombre solo con sus manos.

La maestra horrorizada, aclaró su garganta para preguntar qué posible moraleja podía tener tal historia.

-Bueno-dijo Pepito-No se metan con mi Tío Teodoro cuando esta bebiendo.

Pepito y Dios

Un día Pepito estaba caminando empujando su carriola roja tras de sí mientras decía groserías. El cura del pueblo escucho esto y se acercó a Pepito y le dijo:

  • No deberías decir esas palabrotas. Dios está cerca escuchándonos.
  • ¿Dios está en el cielo? – preguntó Pepito.
  • Si-dijo el sacerdote.
  • ¿Está en ese arbusto por allá?-preguntó Pepito.
  • Si-respondió el sacerdote.
  • ¿Se encuentra también en mi carriola?
  • Por supuesto-finalizó el párroco.
  • Bueno dígale que se baje y que empiece a empujar porque yo no llevo a nadie de gratis.

Problemas matemáticos

Maestra: ¿Cuánto es la mitad de 8?

Pepito: ¿A lo largo o a lo ancho?

Maestra: ¿De qué estás hablando?

Pepito: Bueno, a lo largo se hace un 3 y a lo ancho la mitad nos deja un 0.

Una alarma poco convencional

La clase de Pepito fue a un viaje a la estación de bomberos. Allí, el bombero que estaba dando la presentación les mostró un detector de humo y le preguntó a la clase:

  • ¿Alguien me puede decir que esto?

Pepito levanto la mano y dijo:

  • ¡Con eso es que mi mamá siempre sabe cuando la cena esta lista!

Algo interesante…

La maestra les pide a los niños que dibujen algo importante en el pizarrón. Pepito se levanta y dibuja una regla. La maestra extrañada le pregunta:

  • Pero ¿qué tiene de importante una regla?
  • Ni idea-respondió Pepito- pero esta mañana mi hermana dijo que no había tenido una. Entonces a mi papá le dio un ataque cardiaco, mi mamá se desmayó y el vecino de al lado dejó la ciudad.

Uso de las palabras

La maestra le pide a Pepito que use la palabra “definitivamente” en una oración. Pepito le contesta:

  • Maestra, ¿los pedos tienen grumos?
  • Por supuesto que no Pepito-contestó la maestra. A lo que Pepito replica:
  • Entonces “definitivamente” me hice en mis pantalones.

Método científico

  • Pepito ¿Cómo puedes probar que la Tierra es redonda?
  • No puedo maestra. Además, yo nunca dije que lo fuera.

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